martes, 15 de febrero de 2011

Entrenamiento revuelto

No es que me haya juntado con varios corredores y nos hayamos revuelto.
No es que ahora apellide a un entrenamiento como un corredor de fondo llamado Fernando Revuelta (ver blog de Fer Panamá).

No sé si estaréis al tanto de lo que es un punto 8 en un entrenamiento. Si no estáis familiarizado con ello os aconsejo una vuelta por el blog de mi amigo Isidro Gilabert(ver blog). Y digo esto con cariño y admiración hacia Isidro ya que hasta que no lo conocí desconocía el significado de esa palabra en el argot del corredor, y además mi amigo relata cuántas veces le trae de cabeza dicho punto antes y a veces durante los entrenamientos.

El caso es que hoy llegué a casa después del trabajo con algo de dolor en la tripa que asocié a hambre (aunque había comido algo de fruta como hago siempre). Al llegar a casa comí algo pero el dolor seguía ahi.
Después de subsanar el punto 8 como es menester, salí a entrenar con algo de dolor pero era un dolor llevadero y además hoy tocaba rodar 12km a ritmo muy, muy suave, por tanto el ligero dolor de vientre no iba impedir que hoy entrenara.
Estoy acostumbrado a correr en esas condiciones. Casi nunca tuve mayores problemas en finalizar un entrenamiento cuando el punto 8 aparece súbitamente en el transcurso de la faena. Sólo en alguna tirada larga he tenido que hacer un alto en el camino para aligerar peso.

En MM Gavá 2011

Y hoy también conseguí llegar a casa, pero el punto 8 amenazaba como nunca. Había tiempo que no sentía tales retortijones.
Perdonad por lo escatológico del tema de hoy, pero es que la cosa se las trae: ni dolor de gemelos, ni dolor de rodillas. Hoy tocaba dolor de... vientre!
Bueno, esto al menos tiene una solución al alcance de la mano. Además es un solución a corto plazo y sin efectos secundarios.

Datos medios del fore:
- Distancia: 12.16 km
- Tiempo: 56:48
- Ritmo medio: 4:40
- HR medio: 149 bpm