lunes, 29 de noviembre de 2010

Crónica 33 Ed Maratón Donostia


Necesitaría varias páginas para poder realizar una buena crónica de esta maratón, y aún así creo que me dejaría muchas cosas en el tintero.
Para no hacer de esta entrada un tostón, intentaré ser breve pero debo admitir que aún tengo todas las sensaciones vividas a flor de piel.

El fin de semana en San Sebastián fue de mucho frío. El sábado llovió algo pero nada de importancia y las previsiones eran que el domingo también llovería. Nadie dudaba que frío sí que haría.

Recogiendo el dorsal - ¡Qué frío!

El domingo amaneció con frío, por supuesto. A las 7 de la mañana bajé a desayunar y los termómetros de la calle indicaban sólo 3º. Sin embargo por la noche no llovió y las calles estaban secas.
Tras el ritual previo a una maratón y con la ventaja de que teníamos el hostal justo en la línea de salida, el grupo de corredors.cat y yo mismo apuramos los últimos minutos en la pensión y a las 8:30 salimos a la calle a calentar un poco. Resultó extraño que pese a las bajas temperaturas, la sensación de frío no era excesiva.
No éramos demasiados corredores, sólo unos 3.500 y mientras calentaba esperando la salida (a las 9) pensando en la carrera y escuchando al speaker como animaba me llegué a emocionar un poco: estaba pensando en que hace unos años ni se me podía pasar por la cabeza acabar una maratón y ayer Domingo allí estaba yo, un pequeñajo de no más de 1,60 de estatura, de un pueblo pequeño de Galicia viviendo en Cataluña y en Donosti pensando en hacer una maratón en menos de 3h.

Línea de salida

La idea era salir con Jordi, un compañero del club, a ritmo de poco más de 4:12/km. Dicho ritmo nos permitiría acabar la maratón unos segundos por debajo de las 3h.
Sin embargo durante el primer kilómetro yo me voy un poco más deprisa, a un ritmo de 4:10/km aproximadamente y veo que Jordi no responde y se va quedando atrás. Hubo unos km de incertidumbre durante los cuales no lo vi y pensé que le había pasado algo. Al cabo de unos 6km supe por medio de su compañera que estaba entre el público, que iba con otro compañero a ritmo de 4:15/km. Me quedé más tranquilo y decidí apurar un poco más e hice los primeros 21km a un ritmo de 4:08-4:10/km, yendo en todo momento muy bien y regulando: algunos km un poco más rápidos y otros un poco más lentos pero siempre en torno a los 4:08.

El público se volcaba con los corredores. No era lo mismo que la B/SS pero donde había público éste se volcaba con los corredores. No paraban de animar al paso de los corredores. Y el compañerismo entre nosotros era extraordinario y se notaba en los avituallamientos: los corredores compartían el agua y la isotónica entre ellos. Yo como de costumbre, llevaba mis geles y mi propia bebida con sales.

Y entre el público estaban, como no, compañeros y familias de corredors.cat que animaban a todos pero especialmente a los que llevábamos la camiseta del club, que ya más que un club es una familia. Gritaban, animaban, sacaban fotos... IMPRESIONANTE.

El paso por la media maratón lo hice en un tiempo oficial de 1:28:13 y estaba lleno de público que hacían efecto túnel. Me emocioné en esos momentos pues iba muy bien de ritmo y algunos te animaban por tu nombre: "venga Oscar, vas muy bien, regula que llevas buen ritmo... vamos..."

El ritmo medio de 4:08-4:10/km lo pude mantener unos kilómetros más, concretamente hasta el km 34. En un momento determinado sentí un pinchazo en la rodilla derecha que me hizo aflojar un poco. Nunca entrenando había tenido ese dolor. Fue un pinchazo muy pequeño y no agudo pero que me hizo pensar y a partir de ese kilómetro empecé a sentir las piernas pesadas, los cuádripes se pusieron tensos y aunque de cardio y cabeza iba muy bien no entiendo por qué esa sensación.
Tuve que regular más que nunca: bajé un poco el ritmo hasta 4:15-4:25/km.
Sobre el km 38 empezó a llover un poco y a hacer algo de viento de cara. Perfecto! pensé, lo que me faltaba. Pero duró poco, apenas un par de kilómetros.
Debió ser en el km 39 que me adelantó la liebre de 3h que iba en bici. Yo miré mi reloj y no me lo podía creer. El GPS me decía que mi ritmo medio de carrera, aún sufriendo como estaba sufriendo y después de tener que bajar el ritmo, era de 4:11/km. Era el colchón de segundos que había ganado yendo a un ritmo alto en los kilómetros previos. Estaba pensando en eso cuando el fenómeno del ultrafondo que es Riki (Ricardo Abad), un vasco en todos sus 190 cm aproximados que debe medir el tío, me adelanta y me da ánimos - me reconoce por mi camiseta y porque había compartido una etapa el año pasado en su recorrido por la península-, me avisa que no me preocupe de la liebre que ésta está rodando 2-3 minutos por encima del ritmo que debía llevar. Sus comentarios (gracias Riki) hicieron que me sobrepusiera y volviera a coger algo más de ritmo.

El kilómetro 41 estaba llegando a Anoeta, el estadio de la Real Sociedad y donde en su interior estaba situada la línea de meta. Llego al 41 sufriendo, sufriendo mucho. Creo que puedo decir que sufriendo más que en Berlín donde me tuve que parar unos metros. Aquí no me paré.
El km 41 es una ligera subida, muy pero muy ligera pero que con 41km encima parece que se está subiendo el Everest. Siento al speaker que da ánimos a los corredores y que indica que son sub3h.
En ese momento me adelanta Jordi que está como una moto y me anima a seguir. Aprieto los dientes y lo sigo durante el 41.
El km 42 está rodeando el estadio. Es llano, se acabó la subida. Jordi saca una marcha más y dejo que se vaya, imposible seguirlo.
Entro en el estadio. El ruido de la gente es ensordecedor y en recta de meta veo el reloj de llegada. Marca 2:59:XX... no recuerdo los segundos pero eran pocos.

Últimos metros para 2254 - Oscar Rdez

Estoy muerto pero aprieto dientes, culo... no sé de donde saco fuerzas pero hago un sprint los últimos 50 metros. Noto que los gemelos se me van a salir de las piernas y... se acabó. Cruzo el arco de meta mirando el crono y éste marca 2:59:57.
En meta están mis compañeros de club que llegaron antes, me abrazan, me sujetan. Me abrazo, me sujeto, casi me caigo pues mis piernas se doblan solas y no son capaces de guardar el equilibrio.
Tras unos segundos creo que alguien de la organización me pregunta si estoy bien. Con la cabeza les digo que si y me dejan avanzar unos metros. Continuo andando y al pararme me echo las manos a la cara. No puedo contener la emoción al pensar lo que acaba de hacer.
Vuelvo hacia mis compañeros, les busco y les abrazo. Todos ellos han conseguido también su objetivo.

Ha sido un día histórico. Al final el tiempo real ha sido de 2:59:47.
Sub3h. OBJETIVO CUMPLIDO.

Tras unos minutos en los que no puedo contener la emoción intento hacer algo de estiramientos, pero no puedo. No es que tenga dolor es que la emoción es tal que no puedo hacer otra cosa más que caminar y pensar.
Desde las gradas del estadio otros compañeros me llaman y nos abrazamos.
Ha sido una mañana intensa.

Y todo esto fruto de entrenamientos. Entrenamientos en solitario y entrenamientos en grupo. Entrenamientos bajo lluvia y frío, sin tregua. Día tras día.

Sólo me queda agradecer de nuevo a todos los que me apoyáis a través de este blog, a través de mails, a través de sms, a través del móvil... en esas charlas en la cafetería, en la calle. A los que me conocéis en persona y a los que no pero que sin duda algún día nos veremos las caras.

Este pequeño logro va por todos vosotros, compañeros.

Datos medios del fore:
- Distancia: 42.195 km
- Tiempo: 02:59:47
- Ritmo medio: 4:12
- HR medio: 175 bpm