viernes, 4 de septiembre de 2009

Descanso en el gimnasio

Semana 16 Berlín 2009: día 5
Hoy tocaba descanso activo, así que cuando llegué a casa del curro me cogí la mochila y me fui directo al gimnasio.

Después de una sesión de unos 15 minutos de calentamiento, me fui derecho a la elíptica. Sesión de 20 minutos. Qué bien lo pasé en ella: no sé por qué pero llevaba unos 5 minutos y me sentí tan bien que empecé a meterle "caña" al cuerpo, con una cadencia cada vez más alegre y aumentando la potencia. Me ví frente al espejo riéndome como un tonto, pero es que lo estaba pasando en grande.
Eso sí, al finalizar ya tenía la camiseta empapada en sudor.
Esta es la máquina en cuestión a la que le estoy cogiendo cariño:



Después me fui a mi gran querida la bicicleta (aunque estática, pero sigue siendo mi gran amor -un día de estos voy a dar el salto y comprarme una pero con ruedas, aunque la tenga que guardar en la cocina). También fueron 20 minutos. Aquí sí que le dí caña de verdad. Estaba caliente y ya empecé a una potencia media. A los 5 minutos ya estaba en una potencia de 5 sobre 12 y a los 10 minutos, 6 sobre 12. Todo ello sin bajar de ritmo: 100 rpm. Me ha salido una media de 160W de potencia. También acabé con charco de agua a mis pies.

Y de la tierra al agua, a la máquina de remo. Aquí si que ya no me permití alegrías. Estaba bien de fuerzas pero tampoco quería forzar. Fueron 12 minutos de una sesión media de entrenamiento, donde había que seguir el ritmo marcado por la máquina. Resultado: excelente, he conseguido en todo momento mantener el ritmo objetivo.

Todo ello, claro está, con sesión de unos 5 minutos de estiramientos entre máquina y máquina, y finalizando con otros 15 minutos de abdominales y estiramientos finales.

Al concluir, ducha y para casa. Mañana tocará salir a trotar.