domingo, 7 de octubre de 2012

Malas noticias

Una semana para olvidar, en muchos aspectos pero sobre todo cuando sientes la muerte de una persona.
La semana empezó mal al conocer la noticia de la muerte por hipotermia de una compañera del club Corredors.cat, Teresa Farriol (3a) cuando competía en Cavalls de Vent. El lunes se celebró su entierro en Sabadell. DEP.

Y también se me está "muriendo" mi Forerunner 405. Ya observé que estando 100% cargado no me dura una salida de 4 horas de bici. Pero es que este martes salí a correr con él cargado al 80% y no me aguantó ni 50 minutos de entreno. Es raro que al 100% me aguante casi 4 horas y que al 80% no me aguante ni 50 minutos ¿será la crónica de una muerte anunciada?

El martes salí a correr por el río, un terreno de tierra batida y aguanté 10 km en unos 50 minutos. Hasta ahí todo bien.
El viernes decidí regresar al asfalto. Hacía tiempo que no entrenaba en el asfalto. Me calcé las Nimbus, que por cierto estoy esperando que me lleguen las sustitutas porque éstas tienen más de 750 km de uso, y salí dirección Pallejá. Es increíble lo poco que me cuesta correr en asfalto. No me costaba nada ponerme en ritmos de 4:30-4:40 y creo que ahí es donde volví a pecar de iluso. Eran tantas las ganas que tenía de coger velocidad que me dejé llevar. Todo parecía ir bien hasta el km 7 pero era todo un espejismo. En el km 6 ya me empezó un dolor por debajo de las costillas que al final del km7 me tuve que parar del dolor. Era el esfuerzo que había hecho hasta entonces.
Tras unos cientos de metros andando, puede retomar de nuevo la carrera pero ya mucho más lento y cerca del ritmo que debía haber tomado desde un principio.

Del entreno del viernes no sólo me quedó el recuerdo del dolor sino también un buen par de ampollas en ambos pies.

El sábado salí por la mañana y volví a realizar el mismo recorrido del viernes. Esta vez a ritmo más pausado y con las ampollas en los pies gritándome a cada paso que daba. Madre mía, qué dolor.