martes, 3 de abril de 2012

Entreno con lluvia

¿Por qué siempre se tienen que torcer los buenos planes?
Esperaba que esta semana no lloviera y así poder aprovechar para entrenar con algo de solecito, que viene bien para activar el cuerpo.
Pues hoy amanece lloviendo. Pero eso no hace que me quede en casa. Me calzo mis Trabuco y salgo pitando para el gimnasio. La lluvia es ligera y no molesta.

Salgo del pavellón con un cortavientos (que no chubasquero) y una gorra. La gorra me vino de perlas ya que la visera impedía que la lluvia cayera sobre mi cara. Pero el cortavientos poco pudo hacer contra la lluvia. No era intensa pero si fina e incesante. Poco a poco el cortavientos iba formando parte de la capa de abajo convirtiéndose la camiseta y el plexiglás en una única capa, y mojada.

Salí por el camino del río. El camino es de arena compacta y como no había llovido nada desde hacía bastante tiempo apenas había charcos de agua. Sólo el tramo en el que se han construído los pilares sobre el enlace de la A2 con la AP7 estaba embarrado ya que están trabajando con máquinas en aquella zona.

Corriendo bajo la lluvia me sentí como un niño pequeño que con sus zapatones nuevos se atreve a pisar todo lo que contenga agua intentando probar la permeabilidad. En mi caso tuve ocasión de probar las Trabuco y han pasado la prueba satisfactoriamente. Llevan un upper de GoreTex que impide que el agua pase al interior.
Pero eso no impidió que las pequeñas piedrecillas del camino al final se colasen en la zapatilla por los laterales. No creo que para que eso no sucediera tuviera que apretar mejor las zapatillas: se trata de la holgura que se forma en las zapatillas cuando doblas el pie.

Al final llegué al gimnasio empapado en agua. Un poco de tiempo para hacer estiramientos y para la ducha. Ésta de agua calienta.
Un día más de entreno.

Datos medios del fore:
  • Distancia: 14.02 km
  • Tiempo: 01:08:17
  • Ritmo medio: 04:52
  • HR medio: 155 bpm