Es que no me puedo parar. Quien lo sufre, lo ha vivido y sabrá de lo que hablo.
Llevamos la droga del correr y del entrenamiento diario en la sangre y un día sin la rutina de entrenamiento es como un día sin pan.
Llevaba diez días sin hacer nada de nada, ni siquiera pisar el gimnasio. Y ya no digamos de correr. Casi dos meses sin dar zapatilla.
Me encontraba pesado, desganado, con mal humor. Cada día me faltaba algo.
Pero este sábado no podía más y aunque sólo fue 1 hora de gimnasio, fue suficiente para valorar si podía volver y a qué nivel. El resultado fue exitoso: 1h haciendo 20 min de bicicleta, 15 min de elíptica y luego abdominales y algo de pesas y llegue a casa con aires renovados y sin molestia ninguna en el pie.
Hoy domingo amplié un poquito más. Fueron 2h incluyendo: 20 min bicicleta, 20 elíptica y amplia sesión de abdominales, pesas y estiramientos.
Ahora sólo falta poner pie a tierra y... a correr!
Me siento más joven.
Que bueno Oscar, enhorabuena, que bien que ya estés encarrilado. Ya solo falta que puedas correr algo y pa lante.
ResponderEliminarUn abrazote, tu amigo el "tropical" jajajaja
FER
bien Oscar, esperemos que sea la buena, jejej
ResponderEliminaryo sigo entrenado pero ando liadisimo con el trabajo y no puedo casi ni pararme a escrbir , ni mi blog
en cuanto pueda os pongo al dia.
repito: gran noticia tu recuperacion, ahora poquito a poco pero sin pausa