jueves, 14 de julio de 2011

Masaje y sauna

Estoy cansado, derrotado, disgustado y hastiado de lo que me está sucediendo.

Al menos hoy he podido escaparme y hacer una sesión de masaje y luego aproveché el tiempo para ir a la sauna. No he disfrutado. El estrés y agobio que estoy viviendo últimamente no me deja hacerlo.

El cuerpo me duele como si me hubieran molido a palos, y no es por el entreno, eso estoy seguro. Y gripe no creo que tenga.
Me resisto a creer lo que puede ser evidente. Un maratoniano sabe que el cuerpo resiste más que la mente. Y yo lo sé. Pero ¿hasta cuándo?