lunes, 25 de mayo de 2009

Semana 1 Berlín 2009: X Cursa Montaña Paüls

Primera semana de entrenamiento para la maratón.
Esta semana empezó suave (según el entrenamiento), empezando el martes con una sesión de carrera de 5 km, miércoles 8km, jueves 5km y viernes 13km. El sábado tocó descanso pues el domingo 24 tenía planificado una carrera de montaña de 23km en Paüls, Tortosa (www.uectortosa.org/cursa/cursa.htm) <-- Hay fotos. Gràcies a Laura i a Diego per la seva magnífica hospitalitat ensenyant-nos el Delta de l'Ebre i per donar-me a conèixer aquesta magnífica prova.

Fue mi primera carrera de Montaña y tengo que decir que aunque me habían hablado mucho sobre ella, todo lo visto fue superior a lo que yo esperaba. La prueba tenía un desnivel acumulado de 3.800 metros sobre un paraje impresionante del Parc Natural dels Ports. La organización fue todo un éxito: las sendas estaban todas marcadas sin riesgo a perderse, avituallamiento líquido y sólido cada 5 km aproximadamente y con gente animando en gran parte del recorrido (si, si, incluso a 1.080 m de altitud!).

Desde un primer momento me dí cuenta cómo tenía que afrontar este tipo de prueba: no sólo consistía en correr sino en mantener la fortaleza física en piernas y brazos para salvar los diferentes recorridos y que casi en un 95% era por montaña y que nos obligaba a todos los corredores a sortear los obstáculos andando. Lo importante aquí no era hacer tiempo, sino en disfrutar de la prueba y llegar de una pieza. El ambiente entre todos los participantes siempre fue de gran compañerismo, nunca se ha notado rivalidad y siempre que se podía cedíamos el paso a la gente que venía de atrás más fuerte que nosotros.
Se han visto caídas, alguna de las cuales obligaron a retirarse a alguno: en una bajada uno se cayó y apoyando sus manos en las piedras se realizó diversos cortes. Vi que estaba parado y sangrando abundantemente por una mano. Luego supe que se había retirado. Luego se vio que otro cayó desfallecido delante de un avituallamiento.
Había que subir 6 cimas (de unos 1.050 m de altitud de media). Tenían unas vistas espectaculares, con precipicios que llegaban a dar vértigo. En la subida a la segunda cima me planteé la pregunta existencial: ¿qué hago aquí? ¿podré superar esto? Pero si otros lo hacían, yo también podría. Lo que no sabía era que me esperaban 3 cimas más y las siguientes más duras todavía.Los últimos 5 km fueron todos de bajada por senderos en medio de la montaña, finalizando en la plaza del pueblo con un pequeño sprint y con un tiempo de 3h 33 min.
Después de unos 15-20 minutos de estiramientos tocaba disfrutar de la fiesta que allí se montó: butifarrada, morcilla y bebida para tothom.

Nos esperaba una última sorpresa: la ducha en el polideportivo municipal. Se ve que los graciosos del pueblo cerraron el gas para el agua caliente y tocó ducharse en agua fría ;). No importó mucho, después del esfuerzo realizado una ducha se agradecía de cualquier manera.
Una vez llegamos a casa y tras comer un sandwich y cerezas de Paüls, una siesta reconfortante de una hora y como nuevo.
Hoy ya es otro cantar. Al levantarme ya sabía que las piernas no me iban a ir finas. Las siento como tablas, pero empezamos la segunda semana de entrenamiento de la maratón de Berlín...